Francisco Bueno "Cuchara de Plata" Junio 2010 Es el cocinero del Restaurante La Ponderosa, abierto en el barrio de Vista Alegre hace 45 años cuando todas sus calles eran aún de tierra. Fue construido por el Sr. Francisco Buenaventura.
Toda la familia de nuestro cocinero llegó de Villanueva de Algaidas (Málaga); primero, fue su padre Francisco Bueno Quintana, con varios paisanos de su pueblo que también se quedaron en Castelldefels, y al poco tiempo compró el restaurante.
Nuestro homenajeado empezó como camarero en el desaparecido Bar Luxemburgo de la calle 3 y la autovía de Castelldefels, en el año 1966, para luego llegar a la Plaza de la Estación al Bar Boga Boga de Gregorio Mendizábal, el Mendi, cuando la Floristería de Montserrat y el Kiosco de Sillero compartían la plaza junto al El Pigall. Con el tiempo, se fue al Hotel Rey Don Jaime bajo la dirección de Joaquín Ferreruela; después le llegó la mili y se marchó a Jaca, a las pistas de esquí de Candanchú. A la vuelta, trabaja en el Bar Tejada (que son familia y donde hoy trabaja su hermano Antonio) y continúa su trayectoria en el Restaurante Cal Pica del Prat y en el Restaurante Barbacoa Europa del Sr. Rojo. Finalmente, llega al Restaurante La Ponderosa y reemplaza a su padre.
Manolo Bueno, hermano del cocinero, siempre ha trabajado en La Ponderosa y recuerda muy bien a la gente del barrio, como a Gregorio, el maestro del Colegio Valladolid, al que le faltaban unos dedos; al Sr. Antonio del Bar del Cojo, que curaba la culebrilla a todo el barrio y alrededores con pólvora; o la Autoescuela del Sr. Ballester, hoy Novel. También las mujeres son una pieza clave en La Ponderosa, ya que Dolores ayuda a Manuel en la barra y en la cocina. Mari es la mano derecha de Francisco…, es así que cómo se asa su mítico pollo a l’ast, un secreto bien guardado por los hermanos Bueno y sus esposas. A la vez, Francisco quiere hacer una mención especial para sus hermanas Elena, Begonia y Ana.
Francisco Bueno Carrillo, “Cuchara de Plata”, nos invita a probar los caracoles al picante o los callos, y si el restaurante está completo, pueden llevarse a casa un pollo especial. Y repetirán.  |